Venerable y Real Hermandad Sacramental y Archicofradía del Silencio de Nuestro Padre y Señor de las Penas, María Santísima del Desconsuelo, San Juan Evangelista y San Blas, popularmente conocida como la de los Judíos de San Mateo.

Templo: Iglesia Parroquial de San Mateo. Elevándose sobre la Plaza del Mercado, en esta parroquia se asentaron en un primer momento los nobles más importantes de Jerez. Es una de las primitivas de Jerez que el rey Alfonso X el Sabio fundara sobre una mezquita tras la conquista de la ciudad en 1264.

El templo, gótico, de una sola nave, se levanta dominando el barrio que tiene importantes raíces históricas, que poco a poco va recobrando el pulso perdido.

Al exterior, con cabecera plana, la fachada principal, termina en un arco conopial y la Portada de la Epístola, mudéjar, ha sufrido abundantes modificaciones. El proyecto contó con dos torres en la cabecera. El interior es de una sola nave de atrevidas proporciones y espadaña de mediados del siglo XVIII, se cubre con bóvedas de crucería gótica, siendo las del pie de la Iglesia más baja que las restantes y con forma de arpón, anteriores a las del ábside, que no llegaron a sustituirse al quedar interrumpidas las obras.

 

 De gran interés son las capillas que se abren a la nave de la Iglesia sobresaliendo entre ellas los estilos mudéjar y renacentista. Nuestro Padre y Señor de las Penas recibe culto en la capilla perteneciente a los Morla. Lo mejor, la portada. Plateresca, elegantísima, con pocos adornos, quizás, Andrés de Ribera, a quien se le atribuye la capilla, pensó que toda la ornamentación debía estar en la reja que la protege. Entre las filigranas de hierro forjado están el escudo de los Morla y la fecha de su construcción, 1594. La capilla del Sagrario fue construida por los hermanos de la Cofradía del Desconsuelo para su Dolorosa. Su construcción se terminó en septiembre de 1727. En la capilla, una lápida de 1737 deja constancia de las indulgencias concedidas a sus hermanos. En el lado de la Epístola están las capillas de los Suárez de Toledo y la bautismal. Pasada la puerta, la capilla de los Torres Gaitanes. A continuación la de Villacreces con cúpula sobre trompas, restos tal vez de la primitiva fábrica; y una talla, de la primera mitad del XVI, es una Virgen Madre, de las más bellas de Jerez, Nuestra Señora de la Cabeza. En la capilla de Spínola, la más próxima al presbiterio, reciben culto las imágenes de la Hermandad de Santa Marta.

El retablo mayor es obra de Andrés Benítez, arquitecto y ensamblador, hecho en el siglo XVIII. Es muy efectista y está pensado para disfrutar de todos sus elementos desde el fondo de la nave.

Iconografía: La imagen del Señor representa, iconográficamente, al Varón de Dolores, aunque adaptado a la peculiar idiosincracia del pueblo andaluz. Se trata del tema de Jesús, sentado, desnudado, cubierto sólo con un paño de pureza que circunda sus caderas, esperando su crucifixión, mientras los judíos preparan el tormento. En el Paso de Misterio de Jerez también aparecen unos soldados romanos y un niño, repartiéndose la túnica de Cristo, una vez despojado de sus vestiduras. Este tema iconográficamente proviene del Norte de Europa, donde tuvo una gran aceptación popular. Después se difundió por zonas meridionales con relativa fortuna. El tema data del siglo XV, disfrutando de gran popularidad en el siguiente. Fue el genial pintor y grabador alemán Alberto Durero el que consagró este tema en sus grabados de la Pequeña y Gran Pasión.

En el paso de Palio, Dolorosa acompañada de San Juan. Iconográficamente, la Virgen dialogando con San Juan es un tema que se ha llamado la Amargura, comprendiendo el instante pasionista en que la Madre de Dios recorrió la vía dolorosa camino del Calvario. Al representar esta iconografía, siempre se le dio a la Virgen una expresión de profunda tristeza, captando al Apóstol en el momento de indicar el recorrido de Cristo por la Vía de la Amargura, con la Cruz a cuestas.

Los precedentes históricos de esta iconografía provienen de los Apócrifos, concretamente en las llamadas Actas de Pilatos, que son unos escritos latinos en los que aparecen muchos pormenores de la subida al Calvario, que entendieron que la Virgen iría acompañada del Apóstol Juan y que, al encontrar a Cristo en la calle de la Amargura cargando con la Cruz, se desmayó. Aunque esta descripción no concuerda con los Evangelios, puede servir, sin embargo, de complemento de los mismos. Esta iconografía no fue utilizada por los imagineros sevillanos, ni tampoco por los de Jerez, que prefirieron representar a la Virgen y San Juan en conversación, en diálogo, o en sacra charla, como espectadores que salen al encuentro de Cristo en la vía dolorosa.

Paso de Misterio: La talla de Nuestro Padre y Señor de las Penas es de talla completa y no está firmada, pero es atribuible al jerezano Francisco Camacho Mendoza que tuvo un taller en la jerezana Plaza de Plateros. No obstante, sobre la imagen del Señor de las Penas siempre ha existido controversia, porque un sector de la crítica lo consideraba obra del siglo XVII y otro sector, la fecha en el siglo XVIII, fundándose en que, por su realización, tiene el movimiento y la emoción de dicho siglo.  

La imagen fue bendecida con el título "de las Penas" el día 23 de abril de 1714 (Viernes de Dolores), según consta en sus primitivas Reglas; la mencionada bendición fue realizada por el entonces Canónigo de la Real e Insigne Iglesia Colegial, Martín Real de Morales, por comisión del provisor. Este dato del acto religioso no aporta nada para localizar la época de la realización de la talla, puesto que por sus características parece de tiempos anteriores y, como último punto, en el acta de bendición se menciona que "está" en la Iglesia de San Mateo, con el sentido de anterioridad. Aunque es curioso que la bendición fuera posterior a la de la Virgen y San Juan.

 

La talla del Señor de las Penas es desgarradora por la indigente cantidad de heridas, erosiones, arañazos y contusiones que el artista hizo figurar en el cuerpo. La corona de espinas, de ramitas hirientes y cortantes, la lleva prendida en la cabeza, desgarrando las sienes y produciendo en la frente hilillos de sangre que descienden, con insuperable realismo, hasta la cara, el cuello y el tórax. Los azotes que el Señor recibió cuando fue atado a la Columna del Pretorio se reflejan admirablemente en la espalda de esta imagen, que aparece surcada por profundos latigazos. Las venas del cuello aparecen hinchadas, reflejando la enorme tensión del inatante pasionista. Los ojos están elevados al cielo, en actitud de plegaria, confirmando esto, además, por las manos, que, entrelazadas, parecen musitar una oración. La nariz es recta, de amplias ventanillas y la boca ofrece unos labios que dan sensación de sequedad.

El cabello es suavemente ondulado. La mirada, elevados a lo alto, en oración al Padre, ofrece un gesto de infinita resignación ante el tormento, de dolor y de sacrificio. Las rodillas están muy quebrantadas, brotando sangre en abundancia, con una policromía suave, que trasparenta la sangre cuajada y los golpes recibidos. Indudablemente, Camacho era un conocedor de la anatomía, y en esta talla nos dejó sus conocimientos de esta ciencia tan importante para el buen imaginero.

Bien pudiera llamarse a Camacho el "imaginero del patetismo", de la tragedia, al igual que a Juan de Mesa se le llamó el "imaginero del dolor", ya que nuestro artista jerezano representa el punto álgido del barroco exaltado y expresionista. Es un barroco que ha llegado a las últimas metas y logros, a los definitivos descubrimientos en cuanto a exaltación y búsqueda de aquellos sentimientos que, con mayor facilidad y sencillez, provocan en el espectador la piedad y el arrepentimiento. Para lograr esto, nuestro imaginero recogió el estado anímico de Cristo instantes antes de ser clavado en la Cruz.  

Es un momento pasionista de gran fuerza dramática, con Cristo quebrantado, física y moralmente, que se ofrece en la expiación al Padre, aislándose en su dolor, haciendo efectiva la Redención. Por eso, con Camacho el barroco ha dicho ya todo lo que tenía que decir en materia escultórica por lo que hace a manifestación del sentimiento, y, en concreto, de un sentimiento trágico, cuando ya se vislumbra la muerte, de ahí que nuestro imaginero haya expresado un sentir sufriente, patético, centrándose en el rostro de Cristo, que es una maravillosa muestra de lo bien que conocía Camacho la psicología del dolor. La imagen del Señor fue restaurada parcialmente en 1984 por José Guerra Carretero, fijando algunas piezas del montículo donde está sentado, sellando algunas fisuras de la imagen y haciendo una peana que arriostra las piezas semisueltas de la primitiva. Las potencias del Señor so de plata sobredorada, cinceladas a dos caras y donadas por la juventud cofrade en el año 1994; las realizó Orfebrería Ramos de Sevilla.

 

En el Paso de Misterio aparecen también unas imágenes no sagradas, popularmente conocidas dos de ellas como Los Judíos de San Mateo. Son tallas modernas, obra del imaginero valenciano afincado en Jerez Ramón Chaveli realizadas en 1939. Estos dos judíos son deformes físicamente. El artista quiso representar en ellos la fealdad humana y la crueldad, lo que es claramente visible al contemplar estas figuras que intenta provocar en el espectador un fuerte impacto psicológico: al lado del rostro de Jesús, de su belleza, de su resignación ante el martirio, los rostros y expresiones de estos dos judíos constituyen el "reverso de la medalla": fealdad, crueldad, monstruosidad, cualidades negativas todas ellas de las que el artista se sirvió para incitar a la repulsa. Estas dos tallas de judíos aparecen en la delantera del paso, atareadas preparando la cruz, para dar paso a la ejecución, consumando la Crucifixión. Las posturas son naturales y los movimientos son muy acordes con la faena que están realizando. Uno de ellos es conocido popularmente como "El Bizco de San Mateo", que es una clara alusión a la deformidad comentada. Es el judío que empuña la barrena. Por su parte, el que clava el INRI con un martillo tiene, en su fisonomía, una verruga bien visible, conociéndose, pues, como "El Verruga".

En la trasera del paso aparecen tres soldados romanos, en actitud de echar a suerte la túnica de Cristo.  

 Un niño sostiene la misma, de terciopelo rojo con bordados en oro, y debido a su pícaro aspecto, es conocido en el popular barrio jerezano de San Mateo como el "Golfillo". Todas estas figuras también son de Ramón Chaveli, realizadas en 1940. En 1995 se estreñó un tambor en talla de madera para este conjunto de romanos, que lleva encima los dos dados que faltan, uno con el uno y el otro con el tres, ya que un soldado romano tiene en su mano el dado de cinco. El tambor es obra de Antonio Armario Hervás, autor también de la cruz arbórea que va en la delantera del paso que es del año 1993 y donada por su autor.

La canastilla, de estilo barroco, se comenzó y estrenó en 1968 y se finalizó en 1970, de madera tallada y dorada, obra de Manuel Guzmán Bejarano, siendo muy destacable la buena distribución de la iluminación del mismo realizada por seis candelabros con un total de cincuenta y cuatro luces y con las tulipas rematadas con aros repujados y dorados. Este mismo artista lo doró completamente. Las dimensiones de la parihuela son de 245 cms. de ancho por 495 de largo y 140 de alto. Los faldones son de terciopelo rojo, cada uno bordeado con galones de oro. La canastilla tiene un perfil con mucho bombo y unas enormes cartelas rodeadas por unos angelitos en diferentes posturas. En 1973, en la canastilla y en los respiraderos se colocaron dentro de las cartelas, ocho medallones de plata de ley, obras de Francisco Fernández Barranco.


Paso de Palio: En este paso aparecen la Virgen del Desconsuelo y San Juan. Son tallas que corresponden al estilo de Francisco Camacho. La crítica pensaba que eran tallas del siglo XVIII, relacionándola con hombres tan relevantes como Montañés o La Roldana, habiéndose apuntado también la hipótesis de que se debiera a las gubias de Jacinto Pimentel, pero hoy día la paternidad de estas imágenes aparecen fundada en su atribución segura a Camacho representando en esta Dolorosa, el dolor letífico de la Madre de Dios, que rompe con sus fuerzas. La imagen de la Virgen, de candelero, es muy expresiva. Tiene una expresión dialogante, conseguido esto gracias a las manos, que transmiten sensación de vida y movimiento al espectador. Fue restaurada en 1980 por José Guerra Carretero, que según informó tenía múltiples repintes, rastros de lágrimas pegadas varias veces y el rostro casi desprendido de la cabeza.

En cuanto a San Juan, es una talla de una gran expresividad y finura de facciones. El rostro es hermoso, de ojos grandes, nariz recta y boca turgente. Está muy bien conseguido el bigote y la barba, partida en dos, como era costumbre de la época del Siglo de Oro andaluz. Ya Mariano Benlliure se deshacía en elogios de esta talla. Los cabellos del Apóstol reflejan la mano de un maestro insigne. La túnica y el mantolín de San Juan se puede datar del siglo XVIII y se le denominaría bordado de filigrana.  

 Son piezas muy pequeñas de bordado, tejido sobre terciopelo verde la túnica y de color rojo, la capa. En el año 2000 se realizó una túnica nueva para San Juan, obra de Ildefonso Jiménez,  réplica de la de estilo isabelino de principios de siglo XVIII, que con el mismo dibujo y aplicando la misma técnica, descubre algunos elementos como un corazón de plata o unas margaritas rosas que en la original y por el paso del tiempo eran imperceptibles. Esta imagen de San Juan lleva en el camarín lleva una aureola de plata de ley, donada en 1800 por Francisco de Mirabal En el paso de palio lleva una plata sobredorada, hecha en 1948 por Manuel Gabella Baeza..

Las dos mencionadas imágenes fueron bendecidas el día 3 de abril de 1713 (Viernes de Dolores), por el antes mencionado Canónigo de la Iglesia Colegial, Martín Real de Morales, por comisión del provisor.

En cuanto al paso, decir que es un paso clásico, todo él realizado en plata de ley. Manuel Gabelia Baeza es el autor de todas las piezas de orfebrería; los varales, de plata repujada y cincelada, los realizó en 1946; los basamentos son cuadrados y en cada cara hay un nicho. Delante del nicho, de la cara exterior, está la imagen de un Apóstol (del apostolado de la Cartuja); son figuras de bulto redondo, con un movimiento en el conjunto y en los detalles que hacen que estas pequeñas figuras se conviertan en grandes esculturas del mejor momento del barroco. Fermín Bohorquez Escribano y su esposa regalaron el año 1957 la peana de plata de ley. Los respiraderos se estrenaron en 1949, luego vendría el estreno de los candelabros de cola en 1957, en forma de parra y con bases triangulares y sobre cada una de ellas, y alrededor del fuste, hay tres angelitos desnudos que juegan y corren sobre la peana (también fueron donados en 1955 por el matrimonio 

 

Fermín Bohórquez Gómez y Soledad Escribano Aguirre). Las jarras, cuatro grandes y seis medianas, son del año 1947, y las ocho pequeñas, de 1954, siendo donadas todas por Don Ignacio de Soto Domecq. La candelería, que es de plata cofradiera, tiene 124 puntos de luz y los candelabros de cola, 30. Llaman la atención de los varales la forma de los mismos, que arrancan de unos portentosos basamentos y luego se van adelgazando hasta rematar en la cúspide. El paso lleva una imangen de San Blas, labrada en plata de ley y realizada por el taller de orfebrería de José Manuel Ramos de Sevilla, colocándose en el paso por primera vez en el 1992 tras el llamador, que es también de plata de ley y que fue donado por Don Ignacio Vázquez. La corona de la Virgen, de plata repujada con adornos de oro, es característica por las ráfagas amplias y largas, con imperiales, o sea, corona cerrada; fue diseñada y labrada también por Manuel Gabella Baeza en 1947 y donada por D. Ignacio de Soto Domecq..

Juan Manuel Rodríguez Ojeda realizó los bordados en oro . El techo de palio fue estrenado en 1902 y el manto, de terciopelo de tonalidad azul, el 16 de abril de 1905,  por la Virgen de la Amargura de la capital hispalense. El coste fue de diecisiete mil pesetas. Posteriormente fueron adquiridos por la Hermandad del Desconsuelo en 1926 por diecinueve mil quinientas pesetas pagadas en varios plazos. Es el primero que realiza Juan Manuel Rodríguez Ojeda con este diseño, que sirvió de guía a otros palios de este autor. A pesar de ser una innovación en su tiempo estos bordados guardan ciertos resabios de la estilística precedente: en el techo y en el interior de las bambalinas nos encontramos todavía bordados que mezclan los motivos vegetales con motivos geométricos tan propios del siglo XIX y que también podemos encontrar en otro palio que también fue diseñado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda como es el de la Piedad. Es uno de los primeros en el que se incorpora un elemento básico en la obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, como es el eje simétrico, el candelero, y que se trata, en síntesis, de un eje central que va desde el centro de la embocadura del manto hasta la parte central de la cola. Hay un candelero desde el que va partiendo toda la vegetación, todos los elementos a  

bordar, y que sirve también como espejo, siendo el candelero el que marca la simetría: del centro a la izquierda será el mismo bordado que del centro a la derecha. En él se aprecian las nuevas aportaciones del artista como son los caracolillos, zarcillos, rosas de pasión y otra gran lista de elementos para enriquecer los pasos de palio. Es en de definitiva de composición longitudinal, y, de cestillos, ánforas y macollas; surgen 

enormes hojas de acanto muy voluminosas, con múltiples brotes que se desparraman hacia ambos bordes del manto y lo llenan todo. A destacar el jarrón-cratera que está casi al borde del manto; de éste no brotan las hojas de acanto: son flores preciosas, fantásticas que quedan al aire, que cuando el paso avanza oscilan suavemente. Se restauró entre los años 1981 y 1982 para pasarlo a nuevo terciopelo, respetándose al completo el mismo dibujo del bordado, por José Guillermo Carrasquilla, que cobró 5.200.000 pesetas por el trabajo. Con anterioridad a este manto, la Virgen aparecía cubierta con otro manto con unos bordados de cuernos de la abundancia con unos grandes lazos.. A finales de los años 40 estos bordados se aplicaron a los paños de las bocinas y el Senatus.

En el palacio de los Puerto Hermoso se conservaban unos paños de terciopelo bordado:

 en el siglo XVIII decoraban el dormitorio principal de la Casa de Braganza. De estos paños, y por la generosidad de Don Ignacio Soto Domecq y la iniciativa del cofrade José Bernal Fernández, se hicieron los faldones del paso de palio del Desconsuelo. El trabajo se realizó en 1946 en el taller de bordados que las Carmelitas de la Caridad habían montado en unas dependencias que tenían en un colegio de nuestra ciudad.

La imagen de la Virgen cuenta con varias sayas.  

La de procesionar tiene parte de bordados anónimos del siglo XIX, procedentes del manto antiguo de la Señora.

Tiene otra saya de terciopelo rojo oscuro de por lo menos finales del siglo XIX. Los bordados son de hilos de oro y la composición es ascendente. Comienza con una gran mancha de oro, un florero, y de éste y de su pie salen flores que suben y se mezclan con roleos. Al final hay otro florero más delicado, y sus flores son las que rematan la composición.

En el camarín, la Virgen tiene también otra saya de terciopelo rojo. Los bordados cubren la falda y el corpiño. Es una composición muy original y una mezcla de escuelas; los roleos son de trazos finos suaves, como los bordados valencianos, y sirven de soporte a unas flores grandes, dibujadas con mucho realismo. Es probable que se bordaran a mediados del siglo XIX.

Marchas procesionales dedicadas: Existen cinco marchas dedicadas a Nuestra Señora del Desconsuelo por los siguientes autores: Don Francisco Orellena Gómez, Don Andrés Muñoz, Don Agustín Mancheño Pruaño y Don Francisco González Nuñez. "Madre del Desconsuelo", de Germán Alvarez Beigbeder. "Maria Stma del Desconsuelo" de D. Domingo Diaz actual Director de la Banda de Musica de la Hermandad, la cuan trabaja ya en una nueva pieza musical de estilo cornetera dedicada a la "Reina de San Mateo" que se prevee gran estreno para el 2007 Ademas de estas composiciones, D. Domingo Diaz  ha compuesto tambien marcha procesional a Ntro Padre y Señor de las Penas en el primer Disco de la Banda de Musica Mª Stma del Desconsuelo llamado "Pasión de Cristo"

Tiempo de paso de la cofradía: Unos 45 minutos.

Hermanos y Nazarenos: Cuenta con 1815 hermanos  y realizaron estación penitencial en 2006, 725 nazarenos.

Túnicas: Túnica negra con capa del mismo color, fajín y antifaz rojo. Sobre la capa el escudo de la Hermandad. La primitiva insignia o escudo que se portaba en la túnica y que constaba de un círculo rojo sobre el que se encontraba una túnica, fue modificado en el año 1922 por Manuel González, luego Marqués de Bonanza, y que consiste en una corona de espinas dentro de la cual se encuentran los clavos de la Cruz y sobre ella un ángel arrodillado en actitud de orar, la leyenda "San Mateo", alrededor en forma de iniciales JHS y María Auxiliadora con el nombre de la Hermandad y sobre todos estos elementos una corona.

Escudo: Esta cofradía lleva un estandarte de la hermandad en cada cuerpo del cortejo procesional. En el centro de cada estandarte hay bordado un pabellón rematado por una corona real y por abajo asoma la parte inferior de un escudo que termina en ángulo curvilíneo; como los blasones suizos. El estandarte que va en el cuerpo del paso de misterio lleva dentro del pabellón lo que suponemos que fue el primitivo escudo de esta hermandad. El segundo estandarte, el que va en el cuerpo del paso de la Virgen, lleva el anagrama de María.

Dentro del escudo, con pabellón, del primer estandarte, se representa una túnica; a su izquierda, un tambor y a la derecha, tres dados. Debajo de la túnica hay una corona de espinas y en el centro de ésta, tres clavos.

En el año 1922 es reorganizada de nuevo la hermandad. Se adopta la túnica negra; capa negra con vueltas rojas, antifaz y cinturón rojos. A su vez, D. Manuel González Agreda, Marqués de Bonanza (fallecido el 9-IV-1938) dibujó el nuevo escudo para la cofradía. El antiguo era un círculo rojo y sobre éste una túnica.

El escudo que dibujó D. Manuel González Agreda en el año 22 es el actual con ligeras modificaciones. El blasón era y es el suizo (termina en ángulo curvilíneo), estaba timbrado con una corona de infante y ahora la corona es real. En la bordura está el título de la Hermandad junto con los anagramas de Jesús y María que van en los ángulos superiores; el de Jesús a la izquierda y el de María a la derecha. Un ángel con las alas extendidas sostiene una custodia (símbolos de la parroquia y de la sacramental) y a sus pies hay una corona de espinas y en el centro de ésta, tres clavos (parte del primitivo escudo). En los años cincuenta fue cuando se hizo el cambio de las coronas, se modificó la postura del ángel y todo quedó enmarcado por una ráfaga circular rematada por una cruz flordelisada.

Color de los cirios: La cera de sus cirios es roja en señal de ser Hermandad Sacramental.

Altar de Insignias: Muñidor, con campana mediana de plata cofradiera; Cruz de Guía, obra de Manuel Gabella Baeza, de los años 60, que combina la talla en madera y plata de ley cincelada y sobredorada con fondo de espejo, inspirada en una antigua Cruz de Guía que tiene la Hermandad del Mayor Dolor, de aquellas antiguas de manguilla, del siglo XVIII, de estilo rocalla, que procesionó durante mucho tiempo con esta Cofradía del Desconsuelo, mide 2,45 x 1,30 metros, y va acompañada por dos faroles guías, realizados en plata de ley con apliques dorados también por Manuel Gabella Baeza en los años 60, siendo donados por Don Fermín Bohórquez Escribano, y un nazareno con vara y el diputado de Cruz de Guía; Estandarte de San Blas, asociación dedicada obras sociales en la Parroquia de San Mateo asumida por esta Cofradía; Estandarte del Senatus,

 

con las iniciales SPQR bordadas sobre terciopelo rojo cuya asta era un antiguo varal de plata de ley del paso de Palio y con bordados del siglo XVIII de la casa de Braganza, los Puerto Hermoso (eran los bordados del antiguo manto de la Virgen), acompañado por la esponja y la lanza, ambos con astas de plata de ley; Bandera del Señor, de los colores de la Hermandad, rojo con cruz negra, con asta de aluminio y remate en punta de lanza, de plata de ley; Estandarte del Señor, sobre terciopelo rojo, recogida en forma de bacalao, en señal de duelo, con el antiguo escudo de la Hermandad, que contiene la túnica, el tambor, los clavos y los dados (que no es el Estandarte de la Hermandad, que no posee, siendo considerado como éste el Guión Sacramental) y asta en plata de ley, fue restaurado el año 1999 por Ildefonso Jiménez; Guión o Lábalo Sacramental

 

(símbolo de la Hermandad), donde está representado el cordero sobre el libro con los siete sellos (un lectura del libro del Apocalipsis) cuya función era abrir marcha en las procesiones sacramentales que con el Santísimo se realizaban y que todas las hermandades sacramentales tenían obligación de realizar si no en Corpus, en Pascua para que aquellas personas que lo necesitasen pudiesen cumplir con el precepto pascual de comulgar al menos una vez al año, con asta de plata, reciente, del año 1991, cincelada por José Manuel Ramos, el remate de la Cruz es anterior y los bordados en oro del siglo XVIII, siendo estrenado en 1956; Cuatro Bocinas, de plata cofradiera, de la segunda década del siglo XX, con paños de terciopelo rojo con bordados pertenecientes al antiguo manto de la Virgen. Presidencia del Paso de Misterio, compuesta por siete nazarenos con varas, y, por último, 4 cirios, de plata cofradiera, donados por un grupo de cofrades en 1955 y 2 incisorios, de plata cofradiera, cincelados.


En el cortejo de palio, Cruz parroquial, con manguilla, acompañada por dos acólitos con ciriales;  Simpecado, estrenado en 1949; lo realizaron las Carmelitas de la Caridad de Jerez sobre terciopelo rojo y bordados del siglo XVIII que fueron del dormitorio principal de la Casa de Braganza (estos bordados, fueron de algunas piezas de bordados antiguos que se utilizaron para los faldones del paso, y de algunas piezas que sobraron se hicieron las de ese Simpecado, todo ello por generosidad de Don Ignacio de Soto Domecq e iniciativa de José Bernal Fernández); el medallón central está diseñado y dibujado por Enrique Hernández Rodríguez de los Ríos, inspirándose en un cuadro que había en el Palacio de los Puerto Hermoso y la Inmaculada fue realizada con sedas de colores por la Hermana Teodora Bengoa;  Bandera de la Virgen, de color rojo y cruz negra, con asta de aluminio y remate en punta de lanza, de plata de ley, Libro de Reglas, con tapas forradas de terciopelo azul y escudo central y cantoneras de orfebrería en plata de ley, fue cincelado y donado por el orfebre Manuel Gabella Baeza; Mediatriz, que hace referencia a la Virgen María como mediadora de las Gracias, y está bordado en terciopelo azul, bordado con oro por las Carmelitas en el 1926,

 

siendo el asta que lo porta estriada, con remate en punta de lanza, de plata de ley, Estandarte de la Hermandad de la Veracruz, hermandad que acogió a la del Desconsuelo tras el cierre de la Parroquia de San mateo (anteriormente, desde 1992 a 1996, salía el estandarte de la Hermandad del Rocío de Jerez, que está hermanada con esta Cofradía), Estandarte de la Virgen, sobre terciopelo azul, con el anagrama de María, fue restaurado en 1999 por Ildefonso Jiménez. Posteriormente van dos parejas de bocinas, de plata cofradiera, de la segunda década del siglo XX con paños bordados sobre terciopelo azul , pertenecientes tanto el terciopelo como los bordados a un antiguo manto de la Virgen; la Presencia del Paso de Palio y, por último, 4 ciriales, de plata cofradiera, de 1955 y 2 incensarios, de plata cofradiera, cincelados, junto con los dos del paso de Misterio fueron donados por Ana María y Fermín Bohórquez Escribano, Soledad Escribano Aguirre y Margarita Gómez.

Además posee una campanilla grande, de plata de ley, que fue donada por el Hermano mayor Francisco de Nobela, otros 2 ciriales, cincelados, de plata de ley, 12 dalmáticas grandes, moradas, y albas con encajes y visos morados y otras 12 dalmáticas pequeñas con sus albas; 2 navetas; 8 canastillas de mimbre para celadores; 2 vestimentas completas para pertíqueros; 39 insignias para diputados, de plata cofradiera, 6 insignias de San Blas, con vara de madera; 16 insignias para presidencias, realizadas por Villarreal; Insignia para el Hermano Mayor, de metal y dorada, con vara cincelada; Insignia para el Prioste, de plata de ley sobredorada, con vara cincelada y 3 pértigas, de plata cofradiera, con vara cincelada. .

Esta Hermandad es la que mayor número de presidencias pone en las calles de Jerez, con un total de 64 insignias.

Referencia histórica: La primitiva Hermandad se fundó en 1712 por varios jerezanos, entre los que se encontraban Juan Rodríguez y Alonso Mateos que expusieron al cura párroco de San Mateo la creación de la Asociación, siempre bajo la protección del fraile mercedario Luis Guerrero, por cuya influencia se constituyó. Más concretamente, y según los Estatutos de sus primitivas Reglas, la Asociación fue creada el día 26 de 

mayo del año 1712, (siendo el Papa Clemente XII, el Rey de España, Felipe V, y el Arzobispo de Sevilla, don Manuel de Arias y Porres) ante un Cabildo celebrado en la Iglesia de San Mateo, se constituyó su primera Junta de Gobierno. Al poco tiempo de la celebración de aquel Cabildo se presentan (según consta en las mencionadas Reglas), los Estatutos por los que se regiría, al Inquisidor y Canónigo de la Santa y Patriarcal Iglesia de Sevilla, provisor y Vicario General del Arzobispado, Juan de Monroy, Reglamento que es aprobado al poco tiempo de su presentación, el 17 de marzo de 1713. Por entonces sus hermanos acompañaban la procesión del Corpus Cristi con una imagen de San Blas como su patrono. Unos años más tarde hacían ya la salida procesional en la madrugada del Viernes Santo a las cinco de la mañana, para no coincidir con la procesión de Jesús Nazareno, que salía entonces de San Francisco.

Uno de los fines de la Cofradía era la salida procesional de sus imágenes por las calles jerezanas, hacia la Iglesia Colegial, así como el fomento de las advocaciones de sus imágenes. Sus hermanos fueron clasificados en categorías, de Luz y de Sangre, prohibiéndose a éstos últimos el llevar el pecho descubierto, como en otras Asociaciones del mismo tiempo.

Para la asistencia a la procesión se exigía el cumplimiento de numerosas normas, a semejanza del resto de las Hermandades de este tipo existentes en la Ciudad. En ellas se exigía ir confesados y comulgados a sus Hermanos; así como la asistencia a numerosos actos religiosos.

En los comienzos de la Cofradía y cuando empezaba a ser fuerte, por sus situación en uno de los principales barrios de la ciudad, la imagen de la Virgen fue depositada en la Capilla que fue de los Camacho Espínolas, hasta que la Hermandad construyó Capilla propia con las donaciones de sus numerosos devotos. Concretamente, en el año 1723, se inician las obras y el día 21 de septiembre del año 1727, la imagen ocupa su nueva Capilla, en retablo churrigueresco, al lado derecho del retablo principal,  con la asistencia de los

Cabildos y la posterior realización de grandes fiestas en honor de la Virgen, por las siete parroquias de la ciudad. Posteriormente, siendo cura de San Mateo Don Juan B. Villalón en 1840 se trasladó a la capilla de la Virgen el sagrario de la parroquia.

Al poco tiempo de la construcción de la Capilla, consigue un gran desarrollo y es favorecida con grandes indulgencias el día 20 de noviembre de 1737, por parte del Papa Clemente XIII. Concede el Papa indulgencia plenaria a los cofrades el día de su inscripción si ese día han confesado y comulgado. Otra indulgencia plenaria en el trance de muerte pronunciando el nombre de Jesús al menos con el corazón. Y sendas indulgencias plenarias los días: tercer domingo de octubre, fiesta de San Simón y San Judas (28 de octubre) y San Juan Evangelista (27 de diciembre) de vísperas a vísperas. Estos requisitos están detallados en una lápida situada en la Capilla de la Virgen y que conmemora tal concesión.

La imagen del Señor de las Penas, titular de la Cofradía, se colocó inicialmente también en la capilla inaugurada en 1727, como consta en el inventario parroquial de 1769, hasta el día 31 de enero de 1797, en que se le concedió una Capilla situada entre la de la Virgen y la puerta del Templo, denominada de San Pedro. Esta capilla fue construida mediante licencia del Administrador General de la Archidiócesis de Sevilla, y con el previo informe del maestro Mayor del Arzobispado Pedro de Morales de Palacio, el día 14 de agosto del año 1573, a Doña Catalina de Masa, Don Pedro Morales de Mesa y Don Baltasar y Don Rodrigo Morales Maldonado. Intervino en la realización de los trabajos el aparejador de la ciudad Martín Delgado, que en años anteriores lo fuera de la Iglesia de San Miguel.

 

Dentro del origen de la Hermandad existe la teoría de que fuera creada por el gremio de los manteros o laneros, por el hecho de tener como patrono, desde pasados tiempos, a San Blas.

Hubo una época, correspondiente a los últimos diez años del siglo XVIII, que procesionó algunos Viernes Santo por la tarde.

La Asociación vivió una gran época de esplendor, que decae en los finales del siglo XVIII. Con el inicio del siglo XIX y por la intervención del Mayordomo y Capellán de la Virgen, Luis Campuzano, se consigue reavivar el fervor popular del barrio.

 

El 14 de abril de 1800 imprimió en Cádiz un septenario en honor de la Virgen del Desconsuelo, que aún se realiza. La procesión sigue saliendo a lo largo de los años que van desde comienzos de siglo a la entrada de los franceses en 1810.

Pasada la invasión francesa, la procesión del Desconsuelo volvió a la Semana Santa, como las demás procesiones, y se tiene constancia de su salida en los años 20 del siglo XIX.

De la primera mitad del siglo XIX cabe destacar la salida procesional extraordinaria que realiza la Virgen el domingo 16 de noviembre del año 1806, procesión de acción de gracias ante un favor concedido a uno de sus devotos y el clamor popular de los vecinos del barrio y de las calles cercanas.

Posteriormente la Hermandad consigue un ritmo adecuado en su funcionamiento, realizando salidas más o menos asiduas entre 1852 y 1867.  Con el paso de los años y los comienzos de las épocas revolucionarias, decae como otras muchas de la Ciudad.  

Concretamente en el año 1867 se disolvió, según numerosas notas del que fuera hermano de la Cofradía, José Cepero y Barrero.

Con el paso de los años, en el año 1893, y por iniciativa del comercio jerezano, se proyectó una reorganización mediante el nombramiento de una comisión gestora, compuesta por Don Vicente García Alonso, cura párroco de San Mateo; Don Pedro Domecq  Núñez de Villavicencio, Don Baldomero Rubio Morales, Don Cipriano del Castillo, Don Guillermo Rensey y Don José María Rendón, que redacta y presenta en Cabildo sus nuevos Estatutos el día 22 de diciembre de 1895 y ante la aprobación de todos los Hermanos fue presentada a la Autoridad Eclesiástica para su verificación, que se consigue el 17 de marzo de 1896, dándoseles dos años de vigencia. Naturalmente no efectuaría su primera salida procesional hasta 1897.

El día 6 de febrero de 1898, días antes de la fecha de cumplimiento de los Estatutos, la reunión de hermanos decidió dejar pasar la fecha de cumplimiento de los mismos sin pedir su continuidad, con lo que la Hermandad quedaba de nuevo extinguida, y que en su lugar se hiciera una hermandad nueva, con idénticos titulares pero con nuevos estatutos que recogieran el ideal del "silencio" que era el que había prendido en el grupo. El 10 de febrero de 1898 se enviaban a Sevilla los nuevos estatutos para su aprobación por el Cardenal Marcelo Spínola, que los aprobó el 12 de febrero de ese año. Así, en el año 1898 queda nuevamente constituida la Hermandad, dándosele el título del "Silencio de Jesús de las Penas". En adelante los pasos ya no serían llevados por hermanos sino por portadores alquilados. Y se señalaba la madrugada como día de su salida procesional.  

En los posteriores años la Hermandad consigue un aceptable ritmo de funcionamiento realizando salidas procesionales desde los años 1897 al 1903. Sin embargo no prosperó su deseo de los estatutos de 1898 de salir de madrugada, pues ya en 1900 sale el Jueves Santo, el 1901 el Viernes Santo por la tarde, volviendo al Jueves en 1902 y 1903, no saliendo en 1904 por causa de la lluvia,  

pero teniendo fijada su salida el Jueves Santo. En 1897, 98 y 99 salió también el Jueves Santo por la tarde. A partir de 1905 deja de salir y no lo volverá a hacer hasta 1923. Poco tiempo duró esta reorganización, ya que a los diez años, la Asociación se disuelve.

La primitiva túnica de estilo egipcio que llevaban los hermanos, fue sustituida en el año 1897 por otra de estilo churrigueresco y también de color negro, con cinto, capirote y vueltas en color rojo, zapatillas negras con hebillas de plata. Esta última vestimenta fue modificada en el año 1922, adoptándose la capa, quedando con túnica negra, antifaz, cinto y vueltas de color rojo y sobre el pecho el escudo de la Hermandad. Esta primitiva insignia que se portaba en la túnica constaba de un círculo rojo sobre el que se encontraba una túnica,  

fue modificada en 1922 por el Marqués de Bonanza. Este escudo fue modificado de nuevo tras su unión con la Hermandad Sacramental.

En el año 1922 se reorganiza la Hermandad. Desde 1923 hace estación de penitencia el Martes Santo, hasta 1931 en que se suspenden, y que se reanudan en 1938. Entre 1932 y 1938, su principal labor en la Semana Santa fue la Adoración al Monumento de la Colegial todos los Jueves Santos.

 El paso de palio  fue adquirido por la Hermandad a la Cofradía sevillana de San Juan de la Palma, el día 2 de enero de 1926, en la cantidad de 19.500 pesetas, y ese mismo año prestó la Hermandad sevillana el manto de la Virgen de la Amargura, para que así realizara su recorrido penitencial, que una vez ésta ya estuvo en la ciudad también fue comprado por la Cofradía jerezana. Hasta esa fecha, el paso de palio de la Virgen del Desconsuelo no era más que un pequeño palio cupulado de tonos claros, con peana para ser portado “por fuera” y sin candelería.

A finales de los años 30, la Hermandad adopta un camino certero y firme, produciéndose su plenitud. La hermandad recibe el apelativo popular de "Los Judíos de San Mateo" debido a los judíos de cartón piedra, obras del siglo XVIII, que llevaba, al principio, en el paso de Misterio preparando la Cruz sobre el suelo y que eran, al parecer mucho más feos en la expresión de sus rostros que los actuales que son obra del tallista Ramón Chaveli, realizados en los años 1939 y 1940. Estos judíos antiguos de cartón piedra se guardaban en el cancel de una puerta, ahora tapiada, cercana al coro del templo y como les había llovido bastantes veces, se habían resquebrajado y era necesario, cada Semana Santa repararlos con engrudo de harina y agua para darles después una mano de pintura que solía hacerse en el taller de pintura del cofrade Manuel Gómez. Como cada año había que retocarlos,  

estaban ya descascarillándose por muchos sitios, hasta que, un año fue tanto el golpe de agua que recibieron por la lluvia en su salida procesional, ya el Martes Santo, que hubo que encargar los actuales a Ramón Chaveli, quien intentó reflejar en su obra parte de la fealdad de estos esbirros.

El paso de Misterio, muy pequeño, de inspiración clásica,  llevaba un suelo simulando a mármol que, cada año, también retocaba con gran maestría este cofrade, quien recuerda que, en el año 1927, aún salían los judíos de cartón en el paso, hasta el Martes Santo del "remojón" en que se reblandeció el cartón y no fue posible restaurarlo, teniendo incluso que secar las hermanas cofrades el manto y palio de la Virgen durante varios días.  

Estas andas son hoy propiedad de la Hermandad del Cristo del Perdón y la Virgen de la Piedad de Arcos de la Frontera.

En el año 1940 se realizó un gran paso de estilo barroco, diseñado por Lutgardo Pinto Ruiz y cuya carpintería fue realizada por Juan Berraquero, la talla de José Morales Burgos y el dorado de José Ortega Valencia, completándose su labor con las tallas de canastos y respiraderos, por Vicente de Cos Pinto. La canastilla quedaba dividida en partes iguales por unas ménsulas en mucho relieve, y cada parte se remataba por un frontón curvilíneo partido En este mismo año de 1940 realizó la correspondiente estación penitencial, sin ir dorado. Costó la obra 5500 pesetas

El 4 de marzo de 1955 se unen las hermandades del Desconsuelo y la Sacramental de San Mateo, siendo Cardenal de Sevilla Don Pedro Segura y Sáenz. La Hermandad Sacramental es antiquísima ya que se refleja su antigüedad en documentos de 1.320 y 1.546.

En 1968 se estrenó el actual paso de Misterio, obra de Manuel Guzmán Bejarano, cuyo coste fue de 700.000 pesetas.

En 1978 el paso de Misterio fue motivo del cartel oficial de la Semana Santa jerezana cuyo autor fue el fotógrafo Diego Romero Favieri.

Por las aportaciones incondicionales a la Hermandad, fueron nombrados Priostes Honorarios a perpetuidad: Fermín Bohórquez Gómez e Ignacio Soto Domecq. Así como Hermanos Honorarios a diversas personalidades, entre los que se encuentran: el Rey de España, que aceptó el cargo siendo Príncipe y el infante Felipe (ambos el 29 de junio de 1973); el Director General de la Guardia Civil, Carlos de Hiniesta Cano; y el Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil (1973). En otro orden, es también Hermano Mayor Honorario el jerezano Antonio Gallardo Molina. Desde el 7 de octubre de 1900, había ostentado el cargo de Hermano Mayor Honorario Don Antonio de Orleans y Borbón y Camarera Honoraria de la Virgen Su Alteza Real Doña Beatriz de Sajonia, desde el 10 de marzo de 1949.

El 29 de junio de 1984 se solicitó la fusión con la Asociación de San Blas concediéndose por la Autoridad Eclesiástica la fusión el 25 de octubre de 1984.

En 1998 se creó la Banda de Música María Santísima del Desconsuelo y como novedad presentó el paso de Misterio un exorno floral de margaritas rojas.

Observaciones: La Hermandad del "Desconsuelo" conocida popularmente como "Los Judíos de San Mateo" por los dos judíos que acompañan a Nuestro Padre y Señor de las Penas en el paso, tiene gran arraigo en su barrio, San Mateo.

Esta Hermandad es la que mayor número de presidencias pone en la calle con un total de 14. La salida y la recogida de esta Hermandad es punto de encuentro del Jerez cofradiero. Es digna de ser vista en la Plaza san Lucas, cuando las Tres Caídas le presenta las varas y la Peña Buena Gente le canta saetas.

Una de las Cofradías históricas del antes aristocrático y populoso barrio de San Mateo. La confraternidad tiene casi tres siglos de vida en la collación y eso hace que esté secularmente unida a su entorno. Representa la suma perfección de lo acabado, que ha surgido del propio grupo humano, el cual ha dado a la Hermandad unos valores estéticos y cofradieros inconmensurables. El paso de palio de la Virgen del Desconsuelo es una joya del arte sacro hispano. Su recorrido se mantiene en un marco urbano atemporal y medievalizante, en el que aún puede conservarse el alma de la Andalucía eterna.

Cultos: Triduo y Función Principal al Patrono de la Hermandad, Señor San Blas, el 3 de Febrero. Septenario en Cuaresma que termina con Solemne Función de Instituto, Besamanos a María Santísima del Desconsuelo y Besapiés a Nuestro Padre y Señor de las Penas el Domingo de Pasión. El 29 de mayo, ofrenda floral a la Santísima Virgen. En los actos del Corpus Christi, asistencia corporativa de la Hermandad. El 25 de octubre misa en honor de San Simón y San Judas Tadeo. En Noviembre: Santa Misa de Difuntos.  Misa de Hermandad todos los lunes del año (en invierno a las 20,00 horas y en verano a las 20,30 horas), en la Capilla de Casa Hermandad. Visitas a los Sagrados Titulares, todos los lunes del año, a partir de las 17,00 horas. Además, la Hermandad realiza actos culturales durante todo el año.

A primeros de diciembre se realiza una muestra de arte llamada “Jerez paleta de colores”. La exposición del año 1999, se celebró desde el 25 Noviembre al 7 de Diciembre, en el Callejón de los Bolos, ya que los Claustros de Santo Domingo, donde tradicionalmente se exponían se encontraba por esas fechas en obras.

Dirección:
Casa-Hermandad Hermandad del Desconsuelo
Plaza San Mateo, 8
11408 - Jerez de la Frontera (Cádiz)-España
Teléfono: 956346646
E-mail:  judiosdesanmateo@hotmail.com

Hermano Mayor: Santiago Zurita Irigoyen.

Vestidor de las Imágenes: Juan Mateos Portillo, que sustituye a José Soto Palas

Camareras de las Imágenes: De Nuestro Padre y Señor de las Penas, Mercedes Domecq Ybarra, y de María Santísima del Desconsuelo, Ana María Bohórquez Escribano.

Director de Cofradía: Antonio Romero Tenorio.

Capataces: José Puerto Tejero en el paso de Misterio y Rafael Marquez en el de Palio.

Costaleros: En el paso de Misterio van 40 hermanos costaleros y en el de Palio lo llevan 35.La cuadrilla de hermanos costaleros del Señor se organizó en 1979 y la del paso de la Virgen en 1982.

Acompañamiento Musical 2007: La Agrupación Musical Ntro. Padre Jesus Nazareno de la Fuensanta, de Morón de la Frontera (Sevilla), en el Paso de Misterio y la Banda de Música de María Santísima del Desconsuelo, que es la propia de la Hermandad, dirigida por Domingo Díaz, tras el paso de la Virgen.

Exorno Floral de los pasos: Tradicionalmente lleva claveles rojos salpicados a veces con algunos detalles de gladiolos rojos o iris morado en el monte lleva el Señor de las Penas y claveles blancos y alhelíes el paso de la Virgen del Desconsuelo. En el 2006, cardos con margaritas rojas para el Paso del Señor y clavel blanco y alhelies para la Virgen.

Horario 2006:

Salida del Templo: 18,00

Palquillo Alameda Cristina Cruz: 20,30

Palquillo Alameda Cristina Último paso: 21,15

Presidencia Cruz: 21,45

Presidencia Último paso: 22,30

Catedral Cruz: 22,15

Catedral Último paso: 23,00

Fuera Catedral Cruz: 22,25

Fuera Catedral Último paso: 23,10

Entrada Cruz: 00,45

Entrada Último paso: 01,45

Itinerario 2006: Plaza San Mateo, Plaza del Mercado, Justicia, Oliva, Plaza San Santiago, Ancha, Polvera, San Juan de Dios, Mamelon, Palquillo, CARRERA OFICIAL, Plaza Encarnación, Reducto Bueno Monreal, Cruces, Plaza Domecq , Barranco, Plaza Belén, Plaza San Lucas, Cabezas, Plaza del Mercado, Plaza San Mateo.

   Sabias que...

Sobre el sagrario y actual capilla de Nuestra Señora del Desconsuelo podemos decir que se comenzó su construcción en el año 1723 y se concluyó y fue bendecida el 21 de Septiembre de 1727. El costo de las obras fue sufragado por los donativos de los devotos de Nuestra Señora del Desconsuelo. Hoy cerrada al culto por su mal estado.

Indulgencias Plenarias:
El Papa Clemente XII concede a los cofrades de esta Hermandad el 20 de Noviembre de 1737 Indulgencias Plenarias cuando cumplieren los requisitos detallados en una lápida situada en la Capilla de Nuestra Señora del Desconsuelo y que conmemora tal concesión.

Sobre la capilla de Nuestro Padre y Señor de las Penas podemos decir que la familia Morales y Maldonado concede licencia a esta Hermandad para que esta imagen reciba culto en su capilla, el 31 de Julio de 1797, siendo construida esta el 14 de Agosto de 1573.

En 1800, fue compuesto el Septenario a Nuestra Señora del Desconsuelo por el Sacerdote Don Luis Campuzano el 24 de Abril de aquel mismo año, estando en vigor el mismo hasta nuestros días.

El día 10 de Marzo de 1949 S.A.R Doña Beatriz de Sajonia recibe el titulo de Camarera Honoraria de Ntra. Sra. del Desconsuelo.

El día 27 de Junio de 1973 es nombreda la Guardia Civil Hermano Mayor Honorario de esta Hermandad, aceptando el titulo su Director General Don Carlos Iniesta Cano y Don Antonio Gallardo Molina.

El 29 de Junio de 1973 aceptan el nombramiento de Hermano Mayor de esta Cofradía S.M. El Rey Don Juan Carlos y Principe Heredero Don Felipe. El apellido Borbón tiene cierta tradición en esta Hermandad ya que el 7 de Octubre de 1900 el Infante Don Antonio de Orleans y Borbón recibe el título de Hermano Mayor Honorario.

SAN BLAS


Por hechos Históricos y vinculaciones que datan de la fecha de fundación de la Hermandad el 25 de Octubre de 1984 con la debida autorización eclesiástica, la asociación de San Blas queda incorporada a la del Desconsuelo erigiendo como patrono a San Blas abogado de las enfermedades de garganta.

En la actualidad la Hermandad del Desconsuelo cuenta con unos 1
845 hermanos formando el cortejo procesional unos 850 nazarenos, teniendo un nutrido grupo infantil .

Información obtenida gracias a la colaboración de

  Jose Antonio Alvarez Barea webmaster de